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miércoles, 8 de febrero de 2012

Sin sublimación


   Nunca me gustó la publicidad, aunque para ser justos, creo que estamos rodeados y me atrevería a decir, que sin posible escapatoria. Incluso sin darnos cuenta de ello, nos invaden con los productos que nos harán más felices, si somos raudos en ir a buscarlos. Esto de la publi, hace muchos años que ha ido mejorando, evolucionando (inversamente proporcional al ser humano) y existe tal vez, desde que hubo al menos, dos protozoos, prestos al negocio. Desde que el hombre puso pie en este planeta (no sabemos con certeza si pisó antes otro), trabajó en ello. Luego se las ingenió para utilizar esta publicidad sin que nos diésemos cuenta de ello: ésto se llamó subliminar...

  Tenía mi blog 2, en un rincón que debería servirme de desahogo y que lo llamé "Utopazzia"... me encontré en él todo tipo de publi; incluso la subliminar; pero lo que no pude soportar fue que mi musa me pusiera sobre aviso de una publi para nada "subli": vídeos de alto voltaje y dimensiones descomunales de los que allí se apareaban. Como es de lógica, no podía consentir (dañaba la vista, pues no era el "rincón" idóneo para ello) que mis entradas, vídeos pre-Utopazzo y otras lágrimas pegadas a ese blog, estuviesen ilustradas por unas imágenes, que no elevan el espíritu precisamente. Por ello, eliminé el blog, y transporté todo cuanto pude a este nuevo rincón, donde al parecer no es invadido por aquella felicidad que nos quieren vender...

    ¡Bienvenidos a este nuevo rincón!





Desahogo uno

    Editado originalmente, el 14 de noviembre de 2011

   Por fin tengo la lupa que me permite leer la letra pequeña: todo papel escrito, pautado, serigrafiado e incluso mojado, lleva inevitable e intrísecamente, letra pequeña.

   Por fin llegué a comprender por qué siempre trropezaba en la misma piedra, inclusive cuando ésta, era retirada de mi vista. Cuando era arrojada a un pozo sin fondo, o lanzada al vacío para perderla para siempre: nunca creería que aparecería frente a mí, sin darme cuenta de ello, hasta tropezar con ella... ahora, para no tropezar, me he propuesto cambiar los papeles establecidos...


   Desahogo uno


   Siempre busco la letra pequeña, aunque siempre hay queso por medio...